Solicitud para la inscripción con carácter específico en el CATÁLOGO GENERAL DEL PATRIMONIO HISTÓRICO ANDALUZ, con la categoría de LUGAR DE INTERÉS ETNOLÓGICO, del inmueble denominado CASA- PALACIO DE PUMAREJO, sito en Sevilla.


PLATAFORMA POR LA CASA DE PUMAREJO.
C/ Fray Diego de Cádiz, nº1 (sede C.D. Esperanza Macarena).
41003 Sevilla.


Solicitud para la inscripción con carácter específico en el CATÁLOGO GENERAL DEL PATRIMONIO HISTÓRICO ANDALUZ, con la categoría de LUGAR DE INTERÉS ETNOLÓGICO, del inmueble denominado CASA-PALACIO DE PUMAREJO, sito en Sevilla.

Denominación: CASA-PALACIO PUMAREJO.
Localización: Sevilla.
Núcleo: Barrio de San Gil.
Ubicación: Plaza de Pumarejo, núm. 3.
Fecha de Construcción: siglo XVIII.

1. Justificación de la solicitud para la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico con la categoría de Lugar de Interés Etnológico.
El Bien Cultural objeto de la solicitud de inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz es un singular palacio dieciochesco, que perteneció a la familia de Don Pedro Pumarejo y fue transformado en casa de vecinos a finales del siglo XIX, concretamente en 1883.

A lo largo del siglo XIX no fueron pocas las casas nobiliarias y las familias notables sevillanas que, tras las cíclicas crisis agrarias y los procesos desamortizadores, vivieron una profunda decadencia. La ruina se materializó muchas veces en la enajenación de sus pertenencias muebles e inmuebles, tales como las propias casas-palacios donde residían. Al tiempo, importantes oleadas de población rural emigraban a la ciudad ante el desarrollo industrial y comercial que en el momento se vivía en Sevilla. En este contexto, algunos de estos edificios se transformaron en el lugar de residencia de los nuevos vecinos inmigrantes que arrendaban a los nuevos propietarios cuartos y otras dependencias que adaptaban como vivienda familiar.

La Casa-Palacio transformada en lugar de habitación de inquilinos no propietarios es una forma singular de residencia popular dentro de la tipología de casas de vecinos. A diferencia de los corrales -que en la mayor parte de los casos fueron construidos para dicho uso o son el resultado de ampliaciones y modificaciones de anteriores viviendas- "la Casa-Palacio de Vecinos" se caracteriza por ser el resultado de la transformación de un edificio nobiliario en una vivienda popular. Es, por tanto, un reflejo material de la crisis de la nobleza urbana de los siglos XVIII y XIX y de la transformación social y urbanística de Sevilla en este periodo, así como el testimonio de un modo de vida tradicional que hoy persiste y cuenta con dos siglos de existencia.

Desgraciadamente, a lo largo del siglo XX, el incremento del valor del suelo urbano en el casco histórico, los procesos especulativos y una escasa sensibilidad hacia el valor cultural de estos edificios ha supuesto la desaparición de la mayoría de los mismos. La Casa-Palacio de Pumarejo, o "La Casa" como es conocida entre los vecinos, es uno de los pocos inmuebles supervivientes al abandono y a la acción de la piqueta. Por tanto, el edificio constituye un emblemático exponente de un tipo de residencia característico de las clases populares urbanas andaluzas y un referente de un modo de vida tradicional que, por lo tanto, constituye, una muestra relevante de la identidad y la cultura andaluza.

Podría afirmarse que, más que un testimonio, la Casa-Palacio Pumarejo constituye un vestigio vivo, ya que la mayor parte de los palacios sevillanos que han sobrevivido a la acción del tiempo o a la especulación se han transformado en la vivienda de sectores acomodados, encuadrados mayoritariamente en profesiones liberales y actividades comerciales, que son ajenos a la forma de vida desarrollada tradicionalmente en dichos inmuebles. Los nuevos residentes no sólo transforman las dependencias y los usos de éstas, sino que sustituyen a sus anteriores moradores, es decir, a los antiguos vecinos que son los depositarios de una forma de vida tradicional que reproducen y reelaboran en sus prácticas sociales cotidianas.

Proteger y Poner en Valor la Casa-Pumarejo es una operación necesaria por su evidente relevancia etnológica. Pero, además, el hecho de que en la ciudad apenas queden edificios donde perviva este representativo tipo de residencia popular y el modo de vida asociado a ésta convierte la declaración del inmueble como Lugar de Interés Etnológico en una labor patrimonial de urgencia.

La docena de familias que hoy habitan la Casa-Palacio Pumarejo, los cuales han nacido en este espacio o al menos han vivido en él la mayor parte de su vida, manifiestan un explícito interés y la voluntad de seguir residiendo en su casa y en su barrio de San Gil donde han desarrollado a lo largo de los años una densa red de relaciones sociales. El intrincado entramado social y comercial de este barrio, que puede apreciarse cada día en el mercado de la Feria, sus calles y en la misma plaza del Pumarejo, se forma gracias a la interacción social que día a día tejen los vecinos de toda la vida, tales como los que habitan en la Casa Pumarejo. Proteger esta casa, declarando su indiscutible valor etnológico, implica reforzar la malla de relaciones sociales que hoy se ve debilitada ante los acelerados procesos de transformación urbana que se viven en la zona.

En definitiva, al ser un exponente claro de la forma residencial y de la sociabilidad popular urbana, la Casa-Palacio Pumarejo forma parte del Patrimonio Etnológico Andaluz tanto material -Palacio transformado en residencia popular- como inmaterial -forma de vida y sociabilidad allí producida- que merece la pena ser protegido y valorizado por cuanto es un legado heredado del pasado, que contribuye a definir la memoria colectiva del pueblo andaluz, al tiempo que es expresión de su vitalidad cultural, hoy amenazada.


2. Valores Etnológicos de "la Casa-Palacio de Vecinos".
Más allá del mencionado uso residencial, la Casa Pumarejo es un espacio plurifuncional. Desde antiguo, sus dependencias han servido como talleres artesanales de distinto tipo según los momentos históricos, sedes de asociaciones sectoriales o vecinales, locales de asociaciones culturales, talleres artísticos, espacio para ensayos de bandas de música y locales comerciales de todo tipo. En definitiva, la Casa ha desarrollado una función social muy diversificada que hoy persiste a pesar del deterioro del inmueble ante la pasividad o incapacidad de los propietarios para remediarlo y la negligencia o desconocimiento de la administración para implementar medidas adecuadas de protección.

2.1 Foco artesano tradicional.
La Casa-Palacio Pumarejo se caracteriza por ser un espacio vinculado a formas de producción artesanal propias de las zonas obreras del casco histórico. Tradicionalmente, en los locales de la zona baja se han emplazado talleres artesanales de distinto tipo, algunos de los cuales hoy se mantienen. En la actualidad, se localizan en el inmueble varios talleres (pintura, cristalería, carpintería metálica y de madera). Todo ello refleja, una vez más, el dinamismo de un modo de vida tradicional que continúa adaptándose, aunque con dificultad, a los nuevos tiempos.

2.2 Centro de actividades comerciales y de ocio.
La actividad comercial, que aprovecha los locales bajos que bordean al edificio, ha singularizado también a "La Casa", incrementando el papel de ésta como centro simbólico y referencial del vecindario. Tiendas de alimentación, almacenes y tabernas se han establecido a lo largo de los años en el perímetro del edificio dando servicio a los vecinos y acentuando el papel de la plaza y sus alrededores como ámbito privilegiado de la sociabilidad vecinal.

2.3 Espacio con destino a actividades culturales.
También en las dependencias del edificio se han establecido estudios artísticos de distintas especialidades: artes plásticas, como de pintura, escultura y orfebrería; literarios de poesía y teatro; y musicales. En este sentido, los locales de "La Casa Pumarejo" han constituido un foco cultural muy dinámico que ha contribuido a diversificar la morfología social del vecindario al convivir en el mismo barrio y edificio vecinos de clase obrera con otros de estilo bohemio, alternativo y creativo.

2.4 Centro de asociaciones de barrio y sectoriales.
Distintas asociaciones se han instalado en el inmueble adecuando algunas dependencias como local social o sede. La centralidad de la casa, el papel simbólico del edificio y el bajo coste del alquiler han sido las razones por las que se ha seleccionado dicho espacio para la localización de algunas asociaciones. En la actualidad, el Club Deportivo Esperanza Macarena, que es una Peña muy arraigada en el barrio, utiliza dependencias del inmueble.

2.5 Símbolo del barrio, de su memoria histórica.
Los diversos usos y servicios que históricamente se han prestado desde "La Casa" (funciones residenciales, comerciales, artesanales, culturales y asociativas) contribuyen a la conversión del edificio en un referente presente en la memoria colectiva del vecindario; un símbolo vecinal, en definitiva.


3. La Casa y el entorno urbanístico y simbólico inmediato.
La Casa de Pumarejo se localiza en la Plaza del mismo nombre en pleno centro del barrio o collación de San Gil. Este barrio era, hasta bien entrado el siglo XX, parte de la periferia de la ciudad. San Gil y toda la zona Norte del casco histórico, a pesar de localizarse intramuros, se ubicaban lejos de los centros de decisión política y económica de la ciudad. Constituían lugares cuya función preferente era la residencial con destino a las familias obreras.

La tradición obrera en la zona se ha traducido en prácticas sociales propias de este colectivo. En la actualidad, aunque el barrio ha sufrido y sufre profundas transformaciones urbanísticas y sociales, el sustrato social sigue siendo popular, lo cual se refleja en la vida social, especialmente en la plaza de Pumarejo, la cual actúa como un centro, el ágora vecinal donde se desarrolla una intensa vida social.
La Plaza de Pumarejo, que fue conocida en épocas anteriores como la "Plaza de las Cuatro Esquinas", históricamente, y con gran dinamismo en la actualidad, ha sido un marco espacial privilegiado para el desarrollo de la vida social del barrio. En ella se ubican dos kioscos, el ambulatorio de la Seguridad Social, varios bares y tabernas, algunos comercios y las sedes de varias asociaciones. Todo ello refuerza su papel de eje neurálgico donde acuden diariamente los distintos vecinos del barrio que son usuarios de los servicios que desde ella se prestan: personas que van al ambulatorio y esperan sentadas en la plaza, niños que por la tarde juegan, otros más mayores que ensayan con sus trompetas y tambores las marchas de Semana Santa, hombres que acuden a las tabernas y bares, mujeres que frecuentan los veladores o que custodian a sus hijos, jubilados que toman el sol... Toda una variada malla social que constituye el sustrato cotidiano de la vida del barrio.

La plaza es, además, un espacio vecinal usado como marco para la celebración de varias fiestas como la Cruz de Mayo, el Carnaval para niños e improvisadas actuaciones de músicos, en las que participan año tras año junto con el resto del vecindario los residentes en "la Casa". En este contexto, junto a la plaza, la casa-palacio constituye una imagen de identificación vecinal, un símbolo, que es reflejo de la vitalidad de una tradicional forma de vivir el barrio.

4. Descripción de los bienes de interés histórico artístico.
Por sus destacables cualidades arquitectónicas y artísticas, el edificio cuenta con un indiscutible valor patrimonial histórico y artístico que ha sido reconocido por el Ayuntamiento de la ciudad al inscribirlo con la categoría B en el Catálogo del Plan de Reforma Interior del Casco Antiguo (PRICA).

El edificio es de dos plantas y abarca una superficie total construida de dos mil doscientos metros cuadrados (2.200) que se distribuyen en dos espacios claramente delimitados. Aunque su transformación en casa de vecinos supuso una importante modificación de su estructura organizativa inicial, el edificio se conforma tal como fue originalmente concebido en torno a estos dos espacios diferenciados. El primero de ellos representa la parte noble, donde se concentran los elementos constructivos y ornamentales de mayor interés histórico y artístico; y el segundo, la de servicios, que en torno a un patio secundario distribuye las viviendas interiores.

La fachada es una representativa muestra del estilo característico de la arquitectura civil sevillana del siglo XVIII. Destaca la portada balconada flanqueada por pilastras o medias columnas sobre pedestales cuyas jambas están decoradas por molduras mixtilíneas y un rostro humano tallado en el centro. Es también de interés la elegante balconada que se sitúa en una de las esquinas del inmueble, donde se localiza el escudo de armas de los Pumarejo.

En su interior es de destacar un patio porticado, único en Sevilla, con galerías en la planta baja que es sostenido por singulares columnas de madera de caoba clara de Cuba y basas de piedra. Embellecen el conjunto una serie de balaustradas de mármol labradas manualmente en talleres de la ciudad que cierran el patio y lienzos o paños de azulejos policromados de cuenca o arista y cuerda seca situados en los zócalos interiores.

El alto valor patrimonial de los bienes del edificio exige un estudio especializado y pormenorizado de los mismos tanto por su valor histórico y artístico como por su íntima vinculación con el edificio, (artº 28 Ley 1/1991 de Patrimonio Histórico de Andalucía), que sirva como instrumento legal para la protección de los mismos al quedar adscritos al bien cultural a proteger.

5. Consideraciones Finales.
En este breve informe se han mostrado los elementos que fundamentan la pertinencia de la inclusión de la Casa Pumarejo en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz con la categoría de Lugar de Interés Etnológico, de acuerdo con el artículo 27.6 de la Ley 1/1991 de Patrimonio Histórico de Andalucía:

§ El valor etnológico del inmueble -con sus múltiples usos y funciones-.
§ La voluntad manifiesta de los vecinos a seguir residiendo en la Casa.
§ La singularidad del edificio en la tipología de casa de vecinos como "Casa-Palacio de vecinos".
§ El papel simbólico que representa en la vecindad como imagen de identificación y elemento resaltable de la memoria histórica del barrio.

La inscripción del inmueble en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz es, además, una medida urgente que puede contribuir a paliar tanto el deterioro del edificio como de las actividades productivas y artísticas tradicionales que allí se desarrollan. La Puesta en Valor que supone el reconocimiento institucional de una situación objetiva, como es la consideración de éste como Lugar de Interés Etnológico, contribuiría positivamente al relanzamiento de la vida social y las actividades tradicionales y a perpetuar la función histórica del edificio como espacio dinamizador de la vida del barrio.

Sevilla, 05/09/00. Plataforma por la Casa del Pumarejo.

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anexo planimetrico